En Anasac creemos que el desarrollo del mundo rural no se logra solo con insumos y tecnología, sino también con oportunidades reales de formación, asociatividad y comercialización. Por eso hemos desarrollado la Incubadora Socio Productiva, un modelo integral de apoyo a pequeños productores agropecuarios que transforma emprendimientos informales en microempresas competitivas y sostenibles.
Este programa es una de las iniciativas más transformadoras de nuestra Estrategia de Sostenibilidad, y ha demostrado un impacto directo en la mejora de ingresos, autonomía económica y calidad de vida de familias rurales.
La Incubadora Socio Productiva funciona en etapas sucesivas, con acompañamiento técnico y humano en todo el proceso:
Inserción en canales de comercialización formales, con el respaldo y acompañamiento de Anasac Chile y sus redes de distribución.
Este proceso genera una transformación profunda en las capacidades, autoestima y sostenibilidad económica de los productores participantes.
La Incubadora Socio Productiva ha sido implementada con gran éxito en la Región de La Araucanía, donde ha contribuido a mejorar significativamente los ingresos, las condiciones de vida y las oportunidades de desarrollo de muchas familias rurales.
Gracias a esta experiencia, hoy buscamos ampliar el modelo a nuevas regiones, estableciendo alianzas con actores locales, organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil que compartan nuestra visión.
Lo que hace único a este programa es su enfoque integral y replicable. No se trata solo de entregar herramientas técnicas, sino de acompañar a los productores en su crecimiento como personas, como líderes comunitarios y como emprendedores. En Anasac estamos comprometidos a multiplicar este modelo en todo el país, adaptándolo a las realidades productivas y culturales de cada territorio.

Cooperativa de flores Antu Malén
𝙀𝙣𝙧𝙖𝙞𝙯𝙖𝙙𝙖𝙨 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙗𝙚𝙡𝙡𝙚𝙯𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝘼𝙧𝙖𝙪𝙘𝙖𝙣í𝙖.